martes, 13 de octubre de 2009

El Algarve. Portugal. Vivir que no es poco.



Lindas playas, paisajes y colores que limpian las pupilas han estado acompañándome en el viaje a Portugal. Ahora ya estoy en España, concretamente en Granada. De reencuentros, tapas, abrazos, tintos de verano, lindeses, teatro, ciudad mora desgarrada, serenidad de aguas...

En este camino a través de la península han surgido cre-acciones, aquí la primera que les muestro de este gran viaje hacia el centro de mi misma (ya se que también se puede hacer en Canarias pero parece que no es lo mismo, jajajaja, la intensidad de los viajes no está en casa ni cerca de los que nos sobreprotegen).


Playas vírgenes de sabor dulce y salado
ruedan piedras de serenidades,
mar embravecido de fuerza seductora
veo peces en cada ola...

Las lapas esperan...
tras unas horas bañará
un mar plateado sus corazas.

Yo no espero...
entiendo la suavidad del río
y la energía de este mar,
juntos somos
madre tierra y mis adentros
así se evaden los por qués.
Unidas amplitud y estrechez
así soy.

Tal vez el pescador
alcance alguna presa de mis entrañas...
si eres bueno podrás sumergirte en el fondo.
Que por estos terrenos
no sólo habitan las mareas vivas.

Ay madre tierra
cuánto me enseñas,
vivir que no es poco,
dejarse ser que tanto cuesta,
se puede ser infeliz
en cualquier parte
y feliz también.

Poco a poco iré sintiendo así en Babilonia
son dueños del sistema
pero nunca madre de la energía interna.
Ahí está la resistencia.


Miriam Luna

2 comentarios:

  1. Me tienes flipando con tu blog,realmente intenso,como tu,como la vidaaaa!!!y si las poesias son tuyas,,no solo me quito el sombrero sino que de un tiron me quedo como mi madre me trajo al mundo jajajajaj...un abrazoteeeee ;)

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  2. Jajajaja, si es mejor quedarme como mama nos trajo al mundo pero en verano. Que ahora el riesgo es alto.
    Muchas gracias amor. Ahora solo queda un camino: seguir creciendo.

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