sábado, 31 de octubre de 2009

Figueres, Girona. Museo Dalí.



Los vientos han soplado hasta Figueres, me he encargo de izar las velas en el momento oportuno y deseado para caer de pie en el Museo Teatro de Dalí. Tenía un encuentro pendiente porque la última vez que acudí al museo faltaba media hora para su cierre y nos desaconsejaron la entrada. Efectivamente si van les recomiendo ir con tiempo, si son de esas personas que se detienen y recrean, que no pasan de puntillas por las cosas y guarden un tiempo para sentarse en los dos patios del edificio y respirar profundamente. Huyan del fin de semana.

Cuentan las lenguas que tal vez era un loco al que le encantaba tontear con las drogas, poco habituales en su época, y como consecuencia se paseaba por la Costa Brava con un pan sobre la cabeza... tal vez. Es evidente que era innovador y que supo forjar un estilo propio enmarcado en el surrealismo, supo romper y llegar hasta los fondos de sí mismo, hacer sintiendo sin limitaciones ajenas, se mantuvo fiel a su estilo olvidando modas empozadas y encima consiguió sacarle rentabilidad a todo ello.... eso es admirable, por supuesto poniendo el cómo como punto
principal. Después de sentir esto por su obra entenderán que ciertos aspectos de su vida (homosexualidad, micropene, la masturbación, el oportunismo, etc) me parezcan influyentes pero no determinantes... y pienso... ¿quién es ajeno a estas características tan humanas? Sin duda era un excéntrico y si los rumores son ciertos me declino por la opinión de George Orwell: "Uno debería ser capaz de conservar en la cabeza simultáneamente las ideas de que Dalí era al mismo tiempo un excelente dibujante y un irritante ser humano. La una no invalida, o efectivamente, no afecta a la otra".

No soy experta en arte pero me permitiré el lujazo de destacar algunos aspectos que me han impresionado: el mar y sus elementos, la luna, los tonos azules, la unión en un mismo cuadro entre lo real y el surrealismo, lo conciente con lo inconciente. Me sorprende la diversidad de los materiales que emplea y el dominio de los diferentes materiales.


Vamos que les recomiendo la visita al museo, por las obras que crean crispación y rechazo, por las que se le pegan a uno al corazón, por esas que no entiendes y te pegas cinco minutos mirándola para irte igual, a veces se resuelve el enigma... jajaja, para ver qué de uno hay en él, para perderse por ese lindo teatro y todo lo que esto despierta.





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