Y las elecciones vuelan por los aires bajos de este hogar, bien cerquita de la cabeza, a veces he de agacharme si no quiero que me alcancen. Rastreando nuevos retos: buscando metodología del arte, a veces gritando SOCORRO en esta casa vacía, otras gano el reto.... No hay aprobaciones ni entregas fijadas, soy mi propia jefa y resulta más sencillo acatar normas... ¿estaré enloqueciendo? Esta afirmación perfila un cambio sustancial en esencia. Tal vez pierda el apodo de La Ruin si esto llega a algunos ojos que me conocen, más de la cuenta.
Camino por los callejones de la incertidumbre, el cambio, me voy y regreso, vuelvo y decaigo, me canso y me alegro, me exijo y me enfado, convierto mis debilidades en fortalezas, leo el manual del buen actor de Manu, visito a Jara y leo mi cuaderno del arte. Evalúo actuaciones de otros tiempos para perfilar encantos y mejorar desencuentros, el mejor momento es este. Nada puede salir mejor que cuando nos curramos, cuando deseamos vernos por dentro. El vacío es liberador y la angustia de conocerse también jajaja. Ahora continuaré navegando por mis maneras a través del arte, con la suerte de poder decir a boca llena que hago lo que deseo y deseo hago, con todo lo que implica, con todo lo que aporta... porque hay que mojarse hasta las cejas y hoy estoy empapada de todo y por todo.

Miriam Luna
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